SALÓN COCINA COMEDOR, cocinas abiertas, reformar la zona de día de una casa
Salón cocina comedor: cómo planificar la zona de día de una vivienda
Cuando se plantea una reforma, una de las decisiones más importantes consiste en definir la relación entre la cocina, el comedor y el salón. Aunque las cocinas abiertas se han convertido en una solución muy habitual, no siempre son la mejor respuesta.
En este artículo analizamos cuatro viviendas reales con necesidades muy diferentes. En cada una de ellas se estudiaron varias propuestas para encontrar la distribución que mejor aprovechaba el espacio, la luz natural y la forma de vivir de sus propietarios.
Porque abrir una cocina no consiste únicamente en derribar un tabique. La verdadera decisión está en organizar correctamente toda la zona de día para que cada espacio funcione en relación con los demás.
Primera vivienda: ¿cocina abierta o semiabierta?
Los propietarios querían reformar completamente la zona de día de su vivienda. Dudaban entre una cocina abierta o semiabierta, necesitaban una amplia zona de estar, un comedor para reuniones familiares y querían incorporar una terraza cubierta al interior. Más que decidir cómo debía ser la cocina, el reto consistía en organizar correctamente un espacio de casi 40 m² para responder a todas esas necesidades.
Planta actual
Antes de estudiar las distintas propuestas de distribución, era necesario responder a una serie de necesidades planteadas por la familia. El objetivo no era únicamente decidir si la cocina debía ser abierta o semiabierta, sino conseguir que toda la zona de día funcionara de una forma más cómoda y adaptada a su manera de vivir.
Estado original de la vivienda



Necesidades planteadas por los propietarios
- Reformar completamente el recibidor, la cocina, el comedor y el salón.
- Incorporar una terraza cubierta de aproximadamente 18 m² a la vivienda.
- Crear una zona de estar cómoda para, al menos, seis personas.
- Disponer de un comedor para seis comensales con posibilidad de ampliar la mesa en reuniones familiares.
- Estudiar distintas alternativas con cocina independiente, semiabierta o abierta al salón.
- Integrar la terraza manteniendo grandes ventanales para aprovechar la luz natural.
Cómo se estudió esta vivienda
Para encontrar la mejor distribución no se realizaron únicamente varias propuestas. El estudio se desarrolló en cuatro propuestas principales de trabajo y, dentro de cada una de ellas, se analizaron distintas variantes.
- Distribución 1: 1A y 1B → Se mantiene la posición de la cocina y se estudia el grado de apertura entre la cocina y el salón.
- Distribución 2: 2A y 2B → Se mantiene la distribución general, pero se reorganizan el recibidor y la cocina.
- Distribución 3: 3A, 3B y 3C → Se cambia completamente la posición de la cocina y el salón, estudiando distintas variantes de distribución y mobiliario.
- Distribución 4 → La zona de estar pasa a ocupar una posición central.
Distribución 1A · La propuesta más abierta
En esta primera propuesta se plantea la distribución más abierta posible para la zona de día. El objetivo era crear un espacio amplio y luminoso, manteniendo al mismo tiempo una cierta privacidad entre el recibidor, la cocina y la zona de estar.
Para conseguirlo se incorporan únicamente dos elementos de separación. El primero forma un pequeño vestíbulo con un armario donde dejar abrigos, bolsos y mochilas al llegar a casa. El segundo, situado junto a la zona de estar, crea un ambiente más recogido sin cerrar visualmente el espacio.

Visualización 3D de la vivienda
La visualización 3D permite comprender en conjunto la nueva organización de la zona de día y la relación entre la cocina, el comedor, el salón y la terraza.

La propuesta
- Cocina con península de 240 × 90 cm, que aumenta la superficie de trabajo y mantiene una relación cómoda con el comedor.
- Cinco módulos de almacenaje de suelo a techo y una despensa con puerta corredera para aumentar la capacidad de almacenaje.
- Comedor para seis personas, con espacio suficiente para utilizar una mesa extensible cuando la familia recibe invitados.
- Zona de estar formada por dos sofás y una butaca, creando un ambiente cómodo para reunir a seis personas, una de las principales necesidades planteadas por los propietarios.
- El tabique que separa el salón del vestíbulo sirve además como soporte para la televisión, aporta privacidad a la zona de estar y evita que ésta quede completamente expuesta desde la entrada de la vivienda.
Esta fue la propuesta finalmente elegida por los propietarios, que destacaron especialmente la sensación de amplitud conseguida, la despensa junto a la cocina y el carácter más acogedor de la zona de estar.
Visualización de los espacios






Distribución 1B · La misma distribución con cocina semiabierta
En esta segunda propuesta se mantiene prácticamente la misma organización de la vivienda, pero la cocina pasa a convertirse en un espacio semiabierto mediante un cerramiento de cristal con perfilería metálica.
La cristalera mantiene la relación visual entre la cocina, el comedor y el salón, permitiendo que la luz natural llegue a toda la zona de día. Al mismo tiempo, responde a una de las principales dudas planteadas por los propietarios: reducir la transmisión de ruidos y olores sin renunciar a la sensación de amplitud de un espacio abierto.
Para hacer posible esta solución, la ventilación de la cocina se resuelve hacia el pasillo mediante una ventana, adelantando aproximadamente dos metros la puerta de entrada de la vivienda. El vestíbulo continúa funcionando como una zona de transición, con espacio para incorporar un armario o un mueble donde dejar abrigos, bolsos y mochilas al llegar a casa.
La península reduce ligeramente su longitud respecto a la propuesta anterior para adaptarse al cerramiento de cristal y mejorar la circulación. Detrás de ella se dispone una línea de tres armarios de suelo a techo y una amplia superficie de encimera.
El comedor mantiene la posibilidad de incorporar una mesa extensible para ocho comensales sin comprometer la circulación entre la cocina, el salón y la terraza.
Por último, el tabique que delimita la zona de estar se prolonga únicamente hasta el pilar existente, haciendo que el salón resulte ligeramente más abierto que en la propuesta anterior.
Distribución 2A · Cocina semiabierta y recibidor cerrado
La cocina se organiza en L y se mantiene semiabierta mediante un cerramiento de cristal. En esta variante, el tabique del recibidor se prolonga hasta encontrarse con el tabique de 2 metros que separa el salón, creando una entrada más independiente.

Distribución 2B · Cocina semiabierta con distribución en L
En esta propuesta la cocina mantiene el cerramiento de cristal, pero cambia completamente su organización interior. El mobiliario pasa a distribuirse en forma de L, creando una zona de trabajo más compacta y permitiendo incorporar una pequeña mesa redonda para los desayunos de diario.
En esta variante, el tabique del recibidor no llega hasta la pared, lo cual abre visualmente la entrada hacia la zona de día. El recibidor ocupa un espacio más pequeño.

Distribución 3A · Intercambiar la posición de la cocina y el salón
En esta tercera propuesta se replantea completamente la organización de la zona de día. La cocina y el salón intercambian su posición respecto a las propuestas anteriores, dando lugar a una forma distinta de recorrer y utilizar el espacio.
La cocina se organiza con mobiliario en paralelo, situando una línea de trabajo junto a la pared de separación con el salón y otra bajo el ventanal. Un cerramiento de cristal con puerta corredera permite independizar la cocina cuando es necesario sin perder la relación visual con el resto de la vivienda.
La zona de estar pasa a ocupar el espacio próximo a la entrada y se configura con dos sofás y dos butacas, creando un ambiente amplio pensado para reuniones familiares.
Tanto la cocina como el comedor mantienen una conexión directa con la terraza mediante puertas correderas, facilitando la circulación entre los distintos ambientes y ofreciendo una distribución equilibrada entre las zonas de cocinar, comer y estar.
Distribución 3B y 3C · Variantes de mobiliario
Sobre la misma distribución se estudiaron dos alternativas de mobiliario para comprobar cómo cambiaba el funcionamiento de la zona de día sin modificar la organización general de la vivienda.
En la Distribución 3B, la mesa de comedor se sitúa entre la cocina y el salón, dejando más despejada la salida a la terraza mediante puertas abatibles y aprovechando la pared para incorporar un aparador, una vitrina o un mueble de almacenamiento.
La cocina sustituye la barra con taburetes por módulos bajos o una pequeña mesa redonda, una solución más cómoda para los desayunos de diario.
En la Distribución 3C, el cambio se centra en el mobiliario de la zona de estar, donde se incorpora un sofá con chaise longue manteniendo una circulación amplia y cómoda. Además, se añaden dos muebles bajos de almacenamiento bajo la ventana del recibidor, aumentando la capacidad de guardar sin alterar la distribución general.
Distribución 4 · La zona de estar como espacio central
En esta última propuesta la zona de estar pasa a convertirse en el eje de toda la zona de día. La cocina, el comedor y el recibidor se organizan alrededor del salón, creando una distribución diferente a las estudiadas anteriormente.
El recibidor incorpora un armario de gran longitud para guardar abrigos y otros enseres, aprovechando al máximo el espacio disponible desde la entrada de la vivienda.
La cocina se comunica con el salón mediante una puerta corredera de cristal y mantiene también una salida directa a la terraza. Su distribución en paralelo proporciona una amplia superficie de trabajo y una circulación cómoda entre las distintas zonas.
El comedor se sitúa frente a la zona de estar, junto a la salida hacia la terraza, completando una organización en la que cocina, comedor y salón mantienen una relación equilibrada sin perder la identidad de cada ambiente.
Esta cuarta distribución muestra una forma completamente distinta de entender la zona de día, demostrando que un mismo espacio puede organizarse de maneras muy diferentes según las prioridades de cada familia.
Segunda vivienda · Dos formas de reorganizar una vivienda de 53 m²
En este segundo proyecto partimos de una vivienda de 53 m² con un dormitorio, salón-comedor y cocina independiente. El objetivo principal era abrir la cocina al salón y reorganizar la distribución para aprovechar mejor el espacio. A partir de la planta existente se estudiaron
dos soluciones diferentes, cada una orientada a una forma distinta de utilizar la vivienda.
Planta original
La vivienda tiene 53 m² y originalmente se distribuye en un dormitorio, baño, cocina independiente y salón-comedor. Desde el recibidor, que cuenta con un armario empotrado, parte un pasillo que da acceso al dormitorio y al baño y termina en dos puertas independientes: una comunica con el salón-comedor y otra con la cocina.
Esta compartimentación concentra varias puertas y zonas de paso y mantiene la cocina completamente separada de la zona de día.

Necesidades para la nueva distribución
Los clientes plantean como principal objetivo abrir la cocina al salón y aprovechar mejor el espacio disponible. Además, necesitan incorporar:
- Cocina abierta al salón con barra o zona para desayunos.
- Sofá grande.
- Mesa de comedor.
- Mesa de trabajo.
- Cama de 160 cm en el dormitorio.
- Una distribución más funcional del mobiliario y del armario del dormitorio.
A partir de estas necesidades se estudian dos alternativas de distribución. La primera introduce un cambio más importante en el programa de la vivienda, mientras que la segunda mantiene un único dormitorio y concentra la intervención en mejorar y ampliar la zona de día.
Distribución 1 · Dos dormitorios y zona de trabajo
En esta primera propuesta se plantea una reorganización más profunda de la vivienda para conseguir dos dormitorios, manteniendo una zona de día amplia y diferenciando los distintos usos.
La cocina se sitúa junto al comedor, aprovechando la ventana y organizando el mobiliario en L. A continuación queda la zona de estar, mientras que junto al salón se crea un espacio independiente para trabajar, separado mediante una celosía que permite delimitarlo sin cerrarlo completamente ni perder la relación visual con el resto de la vivienda.
Los dos dormitorios se concentran en la zona más privada de la planta, mientras que el baño mantiene su posición en la pieza irregular de la vivienda.
De esta forma, la distribución incorpora un segundo dormitorio sin renunciar al comedor, al salón ni a una zona específica de trabajo.

Visualización 3D

Visualización de los espacios






Distribución 2 · Un dormitorio y una zona de día más amplia

En esta segunda propuesta se mantiene un único dormitorio y se destina una mayor superficie a la zona de día.
Se eliminan los tabiques de la cocina original para abrirla al salón-comedor y se prescinde de puertas innecesarias, creando una circulación más directa desde la entrada. Las puertas del dormitorio y del baño se plantean correderas para aprovechar mejor el espacio.
La cocina se organiza en U con una península de 100 cm de fondo, que amplía la superficie de trabajo y el almacenamiento e incorpora una barra con dos taburetes. Los armarios columna concentran frigorífico, horno, microondas y despensa, mientras que la zona del fregadero se sitúa junto a la ventana y recibe luz natural.
Delante de la cocina se coloca el comedor y el resto de la estancia se reserva para un salón amplio, con sofá en L, butaca y mueble de televisión. Junto a la ventana se incorpora también una mesa de trabajo con luz natural, sin interferir en la zona de estar.
En el dormitorio, la cama de 160 cm se sitúa en la pared principal y el cambio de posición de la puerta permite mejorar el acceso y disponer de una zona de armarios más cómoda.
Esta alternativa renuncia al segundo dormitorio para ganar amplitud, capacidad de almacenamiento y una relación mucho más abierta entre cocina, comedor y salón.
¿Estás pensando en abrir la cocina al salón?
Antes de reformar, conviene estudiar la vivienda en conjunto. La posición de la cocina, el comedor, el sofá, los recorridos y el almacenaje están relacionados, y modificar uno de ellos puede cambiar las posibilidades del resto del espacio.
Antes de reformar, reviso contigo la distribución de tu vivienda y estudio distintas opciones para encontrar la que mejor se adapte a tus necesidades.
Salón, cocina y comedor en una vivienda de 75 m²
En esta vivienda de 75 m² el objetivo inicial era reorganizar la distribución para conseguir una zona de día más amplia y estudiar distintas formas de relacionar salón, cocina y comedor.
La planta original contaba con cuatro habitaciones, una de ellas de dimensiones bastante reducidas, cocina independiente, dos baños, una pequeña terraza y un balcón abierto a un patio interior.
El estudio de la vivienda no se limitó, sin embargo, a abrir la cocina al salón. Para conseguir una distribución más equilibrada era necesario revisar el conjunto de la planta, ajustar el tamaño de los dormitorios y estudiar cuidadosamente los recorridos entre las distintas zonas de la casa.
La planta original

Antes de plantear una nueva distribución, analizamos las dimensiones disponibles y la posición de las instalaciones existentes.
La vivienda tenía cuatro dormitorios, pero mantenerlos suponía conservar estancias demasiado pequeñas y condicionaba considerablemente la zona de día.
Por ello, las nuevas propuestas parten de tres dormitorios: dos habitaciones individuales y un dormitorio principal.
Antes de empezar a distribuir, había tres cuestiones que consideré prioritarias:
- Mantener la posición de los inodoros, condicionada por las instalaciones existentes.
- Eliminar el acceso directo de uno de los baños desde el salón-comedor, incorporándolo al dormitorio principal.
- Crear un pequeño distribuidor para la zona de noche, evitando que los dormitorios abrieran directamente al salón y dando mayor privacidad e independencia a las habitaciones.

Aunque el cliente nos indicó que no era necesario disponer de un baño en suite, desde el principio decidimos que uno de ellos tendría acceso desde el dormitorio principal. En la planta original, la puerta de este baño abría directamente al salón-comedor. Es una situación que siempre intento evitar: desde la zona de estar o mientras se está comiendo no debería existir una visión directa del interior de un baño al abrir la puerta. Por tanto, independientemente de las distintas soluciones que estudiáramos después para la vivienda, este era uno de los primeros problemas que había que resolver.
En la planta original ocurría algo similar con los dormitorios: todos abrían directamente a la zona de día. Una de las primeras decisiones fue crear un pequeño distribuidor que independizara la zona de noche. De esta forma, al abrir la puerta de un dormitorio no se ve directamente la cama desde el salón o el comedor, y las habitaciones ganan privacidad e independencia.
Antes de distribuir: instalaciones y condicionantes

Para estudiar las posibilidades reales de la vivienda desmontamos sobre el plano la tabiquería existente y dejamos únicamente aquellos elementos que condicionaban la nueva distribución.
Uno de ellos era especialmente importante: los inodoros debían permanecer en su posición.
Este tipo de condicionantes se estudian antes de empezar a mover habitaciones o decidir dónde colocar el mobiliario. Una distribución puede resultar atractiva sobre el papel y, sin embargo, no ser viable si no tiene en cuenta desde el principio las instalaciones de la vivienda.
A partir de esta planta desmontada estudiamos cinco alternativas.
Distribución 1 · Cocina abierta y tres dormitorios

En la primera propuesta se ajustan las dimensiones de los dormitorios para conseguir dos habitaciones con camas de 90 cm y un dormitorio principal con cama de 160 cm y acceso a un baño privado.
El segundo baño se amplía y dispone de ducha.
La cocina se abre a la zona de día y salón, comedor y cocina pasan a compartir un mismo espacio.
Sin embargo, al estudiar el mobiliario y los recorridos aparece un inconveniente: la mesa de comedor, situada junto a la ventana, queda demasiado próxima a uno de los sillones del salón.
Para desplazarse desde la entrada hacia la cocina o hacia la propia zona de estar hay que realizar un recorrido algo quebrado entre ambos ambientes.
La distribución cabe, pero la circulación no resulta tan fluida como podría ser.
Distribución 2 · Una circulación más clara entre la zona de día y la zona de noche

La segunda propuesta cambia la forma de relacionar los espacios y consigue uno de los recorridos más claros de las primeras alternativas.
Al entrar en la vivienda y avanzar hasta la altura de la ventana, la circulación se divide de forma natural en dos direcciones: hacia la izquierda se accede a los dormitorios y hacia la derecha a la zona de día y a la cocina.
No es necesario atravesar el comedor ni bordear el mobiliario del salón para desplazarse de una parte de la casa a otra.
En esta propuesta la cocina conserva además cierta independencia respecto al salón mediante dos puertas correderas de cristal, que permiten comunicar los ambientes y dejar pasar la luz natural cuando permanecen abiertas.
Esta organización de los recorridos será la base sobre la que posteriormente se desarrollarán nuevas alternativas.
Distribución 3 · El salón cambia de posición

En esta tercera posibilidad el salón se desplaza hacia la zona de entrada, dejando un espacio más amplio entre comedor y cocina.
El cambio permite estudiar otra forma de organizar la zona de día, pero al incorporar el mobiliario aparece una limitación importante: disminuye la capacidad y la calidad de la zona de estar.
La vivienda está pensada para una familia de cuatro personas y no se trataba únicamente de conseguir cuatro plazas frente al televisor.
Buscamos que los asientos puedan relacionarse entre sí y que todos los miembros de la familia no tengan necesariamente que sentarse alineados en un único sofá.
Para conseguir tres plazas en esta posición sería necesario utilizar un sofá de mayor longitud y uno de sus brazos quedaría demasiado próximo a la pared.
La propuesta resuelve la planta, pero la zona de estar queda más condicionada que en otras alternativas.
Distribución 4 · Cocina completamente abierta y mejores recorridos

Después de estudiar las tres primeras opciones, retomamos la lógica de circulación de la distribución 2, que era la que ofrecía un recorrido más claro, y desarrollamos una nueva propuesta.
Se mantiene la separación entre zona de día y zona de noche mediante un distribuidor desde el que se accede a los tres dormitorios.
También se introduce un cambio importante en la entrada de la vivienda: uno de los baños se reduce aproximadamente 30 cm para poder disponer unos 2 metros lineales de armarios en el recibidor.
En una vivienda de 75 m², valorar dónde resultan más útiles unos centímetros puede cambiar considerablemente su funcionamiento. El baño continúa teniendo unas dimensiones adecuadas y, a cambio, la vivienda gana una importante superficie de almacenamiento cerca de la entrada.
La cocina se plantea completamente abierta al salón-comedor.
Esta sería, desde el punto de vista de la distribución, una solución especialmente favorable: permite una mayor entrada de luz, facilita los movimientos por toda la zona de día y ofrece más posibilidades para organizar el mobiliario de cocina.
Una pequeña barra incorpora además un lugar para desayunos o comidas rápidas sin necesidad de utilizar siempre la mesa de comedor.
Aun así, había una condición importante: el cliente prefería una cocina cerrada o, como máximo, semicerrada.
La propuesta abierta se mantuvo entre las alternativas para poder valorar sobre el plano sus ventajas, pero era necesario buscar otra solución que respondiera mejor a esa preferencia.
Distribución 5 · La solución elegida

La quinta propuesta mantiene la organización de la zona de noche y los armarios incorporados en el recibidor, pero introduce un cambio fundamental en la zona de día.
La orientación del salón gira 180 grados.
El sofá pasa a mirar hacia el tabique que independiza parcialmente la cocina y ese mismo tabique se aprovecha para colocar la televisión.
Con este cambio se consiguen aproximadamente 55 cm más de distancia entre el sofá y la pantalla, mejorando las proporciones y el funcionamiento de la zona de estar.
Al mismo tiempo, la cocina deja de estar completamente expuesta desde el salón.
El cerramiento puede resolverse de distintas maneras según el grado de independencia que se quiera conseguir: puede mantenerse el tabique sin colocar puerta, dejando una cocina semiabierta y directamente comunicada con la zona de día, o cerrarse completamente mediante una puerta corredera.
De esta forma, una condición planteada por el cliente —no querer una cocina totalmente abierta— se convierte también en una oportunidad para mejorar otro espacio de la vivienda.
En todas las propuestas, la lavadora y la secadora se trasladan al balcón abierto al patio interior, liberando espacio dentro de la cocina.
¿Por qué esta fue la distribución elegida?
La distribución 5 no nace como una solución aislada. Es el resultado de comparar las ventajas y los inconvenientes encontrados durante todo el estudio.
La primera propuesta permitía integrar cocina, salón y comedor, pero generaba un recorrido demasiado quebrado entre el mobiliario.
La segunda conseguía una circulación mucho más clara y establecía una buena separación entre la zona de día y la zona de noche.
La tercera exploraba una posición diferente para el salón, pero reducía las posibilidades de crear una zona de estar cómoda para cuatro personas.
La cuarta desarrollaba las ventajas de la segunda y, con una cocina completamente abierta, ofrecía más luz, mayor libertad de movimiento y más posibilidades de mobiliario. Habría sido una excelente solución si la cocina abierta hubiera respondido a las preferencias del cliente.
Pero el proyecto debía conciliar esas ventajas con su deseo de disponer de una cocina más independiente.
La distribución 5 permitió hacerlo y, al mismo tiempo, introdujo una mejora que no estaba inicialmente planteada: al girar 180 grados la zona de estar se ganaron unos 55 cm de distancia hasta la televisión.
La solución final surge así de unir dos cuestiones: una necesidad expresada por el cliente y una mejora detectada durante el estudio de la distribución.
Visualización 3D de la vivienda

Las imágenes 3D permiten comprobar algo que en planta no siempre resulta evidente: aunque cocina, comedor y salón tienen funciones diferenciadas, los tres espacios mantienen una relación directa y los recorridos quedan libres.
El salón dispone de varios asientos relacionados entre sí, sin obligar a que toda la familia se coloque en línea frente a la televisión.
El comedor ocupa una posición intermedia y próxima a la cocina, pero queda fuera de las principales zonas de paso.
La cocina conserva la conexión con la zona de día sin quedar completamente expuesta, mientras que el tabique que la separa parcialmente del salón adquiere una segunda función al convertirse en soporte para la televisión.
El resultado no depende simplemente de eliminar tabiques para conseguir un espacio diáfano. Se trata de decidir qué conviene abrir, qué interesa mantener separado y cómo debe recorrerse la vivienda para que cada metro cuadrado resulte realmente útil.
Visualización de los espacios




Cocina abierta al salón comedor en una vivienda de 42 m²
En esta vivienda partimos de una superficie aproximada de 42 m² ocupada por una cocina independiente y un salón comedor.
Los propietarios querían eliminar la separación entre ambos espacios y conseguir una zona de día diáfana, con la cocina abierta al salón y al comedor.
Pero había una condición importante: la nueva distribución debía incorporar varios muebles que ya tenían y que, por sus dimensiones, condicionaban bastante el espacio:
- Mesa de comedor de 160 × 90 cm, ampliable hasta 190 cm.
- Mueble de comedor de 190 × 46 cm y 123 cm de altura.
- Mueble de televisión de 250 × 46 cm.
- Sofá de 260 cm con chaise longue.
Por tanto, no se trataba solamente de eliminar el tabique entre cocina y salón. Había que estudiar cómo organizar los 42 m² para que cocina, comedor y estar quedaran relacionados, los recorridos fueran cómodos y todos estos muebles pudieran incorporarse sin sobrecargar el espacio.
Planta original y dimensiones
La planta original estaba formada por dos espacios contiguos y alargados: la cocina y el salón comedor.
Antes de empezar a distribuir tomamos las medidas de la planta y estudiamos qué ocurría al eliminar la separación existente entre ambos ambientes.

Desmontar la tabiquería sobre el plano permite ver el espacio disponible sin las divisiones actuales y empezar a valorar nuevas posibilidades sin perder de vista las dimensiones reales de la vivienda.

A partir de esta planta planteamos inicialmente tres distribuciones diferentes, trabajando sobre todo la forma de organizar la cocina:
en L, en paralelo y en U
Distribución 1 · Cocina en L y separadores de ambientes

En la primera propuesta la cocina se organiza en L.
La zona de trabajo dispone de una amplia superficie de encimera y el fregadero se sitúa sobre la pared. Una isla con la placa de inducción y tres taburetes completa la cocina, mientras que una línea de armarios de suelo a techo concentra el almacenamiento y las columnas.
El comedor queda situado a la izquierda de la entrada y la zona de estar ocupa la parte más amplia del espacio.
En esta distribución aparecen además dos separadores de listones de madera.
El primero acompaña la entrada a la vivienda y evita acceder directamente a un espacio completamente abierto. El segundo diferencia visualmente la cocina de la zona de estar.
Los separadores permiten así organizar y dar cierta privacidad a los distintos ambientes sin volver a cerrar aquello que precisamente queríamos abrir.
Distribución 2 · Cocina en paralelo

En la segunda propuesta cambiamos la organización de la cocina y trabajamos con dos frentes paralelos.
La placa de inducción se sitúa sobre la encimera de la pared y, enfrente, se disponen el fregadero y el lavavajillas junto a una isla más pequeña con dos taburetes.
Tres columnas de suelo a techo concentran frigorífico, horno, microondas y almacenamiento, y a continuación se incorpora el mueble de cristalería existente.
Salón y comedor mantienen una posición similar a la propuesta anterior, pero cambia la forma de separar la cocina de la zona de estar.
En lugar de un cerramiento completo, planteamos un elemento de aproximadamente 130 cm de altura que sirve como trasera para la televisión y que puede prolongarse mediante vidrio hasta el techo.
La intención vuelve a ser la misma: diferenciar los ambientes sin construir una pared opaca que fragmente el espacio.
Distribución 3 · Cocina en U y una zona de estar más amplia

La tercera propuesta organiza la cocina en U.
Las columnas altas se concentran contra la pared e incorporan frigorífico, horno, microondas y despensa. La zona de fregadero y lavavajillas se dispone en otro frente y una península con la placa de inducción proporciona superficie de trabajo y espacio para tres taburetes.
La cocina queda muy abierta hacia el resto de la estancia y la zona de estar gana amplitud.
Esta era, de las tres primeras alternativas, la distribución que yo habría elegido.
Al estudiar la planta, cocina y comedor forman visualmente un primer gran rectángulo, mientras que el salón constituye otro espacio claramente reconocible y de mayores dimensiones. Los ambientes están comunicados, pero la propia organización del mobiliario permite entender dónde empieza y termina cada uno.
La zona de estar resulta además especialmente cómoda: el sofá queda a una distancia cercana a los 4,50 m de la televisión.
En la entrada se sustituye también el cerramiento existente por una solución de vidrio con puerta corredera —o por un separador ligero— para permitir que la luz natural llegue hasta el recibidor y mantener desde la entrada una mayor percepción del espacio.
Hasta este momento, esta habría sido mi opción.
Pero el encargo cambió.
Una nueva necesidad obliga a estudiar de nuevo la distribución
Cuando las tres propuestas estaban ya planteadas, los propietarios nos pidieron incorporar algo que no figuraba inicialmente en el programa: una zona de trabajo próxima a la entrada de luz natural, con una mesa y una pequeña estantería.
En un primer momento estudiamos cómo incorporar estos muebles dentro de cada una de las distribuciones existentes.
En la propuesta 1 fue necesario eliminar uno de los taburetes y desplazar la isla unos 20 cm para mantener un paso cómodo.
En la propuesta 2 estudiamos diferentes posiciones para la mesa y la estantería, modificando incluso la distancia entre los elementos de cocina para permitir la apertura del lavavajillas.
Y en la propuesta 3 también buscamos cómo incorporar ambos muebles alrededor de la península.
Podían encontrarse lugares donde colocarlos.
Pero hacer que un mueble quepa en un plano no significa necesariamente que hayamos encontrado el mejor lugar para él.
La nueva zona de trabajo tenía suficiente importancia como para volver a estudiar el conjunto.
Así nació una cuarta distribución.
Distribución 4 · La solución elegida

En la cuarta propuesta reorganizamos completamente la relación entre cocina, comedor, salón y zona de trabajo.
La cocina se concentra hacia uno de los lados de la planta y la nueva zona de trabajo se sitúa próxima a la terraza, aprovechando la entrada de luz natural.
En lugar de cerrar este pequeño espacio para darle independencia, se incorpora una estantería abierta con plantas que actúa como separador.
Cerrar esta zona habría sido un error. El objetivo inicial del proyecto seguía siendo conseguir un espacio abierto y relacionado.
La estantería permite proteger visualmente el escritorio y darle cierta independencia, pero mantiene el paso de la luz, las vistas y la conexión con el resto de la vivienda.
Al otro lado aparece un segundo elemento fundamental: el separador de listones de madera que organiza la relación entre la cocina y la zona de estar y sirve, además, de apoyo visual para la televisión.
Este separador no ocupa la posición de la antigua pared que dividía cocina y salón. Se desplaza respecto a ella, modificando las proporciones de ambos espacios y permitiendo que la distancia entre el sofá y la televisión sea de aproximadamente 3 metros, superior incluso a la que existía en el salón original.
El resultado es un espacio más compacto y muy ordenado, en el que cada ambiente tiene un lugar reconocible y los recorridos entre entrada, cocina, comedor, salón, terraza y zona de trabajo resultan sencillos.
¿Por qué esta fue la distribución elegida?
La distribución 4 fue la opción finalmente elegida por los propietarios.
Y es interesante porque probablemente no habría existido si el encargo no hubiera cambiado durante el desarrollo del proyecto.
Antes de solicitar la zona de trabajo, mi elección habría sido la distribución 3. La organización en dos grandes zonas funcionaba bien, el salón era amplio y la distancia entre sofá y televisión era especialmente cómoda.
La nueva petición podría haberse resuelto simplemente buscando un hueco para una mesa y una estantería dentro de alguna de las tres propuestas.
Pero decidí volver a estudiar la planta.
Ese nuevo análisis permitió conseguir una distribución más compacta, ordenada y con recorridos muy claros. Y dos elementos que podrían parecer únicamente decorativos —la estantería abierta con plantas y el separador de listones— terminaron siendo fundamentales para organizar el espacio.
No están ahí para decorar una distribución ya resuelta. Forman parte de la propia distribución.
La estantería protege la zona de trabajo sin aislarla. Los listones separan cocina y salón sin impedir que ambos espacios continúen relacionados. Y el desplazamiento de este separador respecto a la antigua pared permite mantener una buena distancia entre sofá y televisión.
El separador de listones cumple así una doble función: organiza visualmente el salón y protege la zona de trabajo sin cerrar el espacio ni interrumpir la entrada de luz.
En Ideas para separar ambientes puedes ver otras soluciones para dividir espacios manteniendo la sensación de amplitud.
Este proyecto es un buen ejemplo de por qué una distribución no consiste únicamente en colocar muebles dentro de un plano. Se prueban alternativas, se comprueban medidas y recorridos, aparecen nuevas necesidades y, en ocasiones, hay que volver sobre soluciones que ya parecían resueltas.
La opción elegida es el resultado de todo ese proceso.
Visualización 3D de la vivienda

La visualización 3D permite entender con mayor claridad el resultado de la distribución elegida y comprobar cómo conviven las distintas funciones dentro de un mismo espacio abierto.
Cocina, comedor y salón mantienen una relación continua, pero cada ambiente conserva su propia zona. El separador de listones organiza la parte central de la vivienda sin cerrarla y permite integrar, al otro lado, el rincón de trabajo solicitado por los propietarios.
La perspectiva también muestra algo que en el plano puede pasar más desapercibido: la vivienda reúne muchas funciones en pocos metros sin transmitir sensación de saturación. Los recorridos quedan libres, las zonas están bien definidas y la luz procedente de la terraza atraviesa el espacio.
A partir de esta distribución se desarrollaron distintas vistas 3D para comprobar no solo las proporciones y las distancias, sino también cómo se percibiría realmente la vivienda al recorrerla y vivirla.
Visualización 3D de los espacios









Vista general de la distribución final: cocina, comedor, salón y zona de trabajo se organizan como ambientes diferenciados dentro de un espacio abierto y continuo.Las imágenes 3D permiten comprender mejor cómo funcionan conjuntamente los distintos ambientes de la distribución elegida.
Cocina, comedor y salón forman un único espacio, pero cada zona conserva su identidad. Los separadores permiten establecer límites visuales sin impedir la continuidad ni la entrada de luz natural.
Especialmente importante es la nueva zona de trabajo.
Lo que inicialmente fue una necesidad añadida al proyecto terminó convirtiéndose en uno de los rincones con más personalidad de la vivienda.
Situada junto a la terraza, recibe luz natural y queda ligeramente protegida por la estantería abierta decorada sin perder la conexión con el resto del espacio.
Con plantas, libros, flores, una lámpara o unas velas, deja de ser simplemente el lugar donde hemos conseguido colocar una mesa de trabajo.
Se convierte en uno de esos rincones que pueden hacer que, al entrar en una vivienda, alguien piense:
«Aquí me gustaría estar».
Cada una de estas viviendas partía de necesidades diferentes y necesitó su propio proceso de análisis. Si estás pensando en reformar la tuya, puedo estudiar contigo distintas posibilidades antes de tomar decisiones.
Cocinas con isla abiertas al salón comedor
En varias de las viviendas anteriores, la isla aparece como parte de la solución final. Pero incorporar una isla no consiste simplemente en encontrar un espacio donde colocarla. Para que funcione, hay que estudiar la cocina junto con el salón y el comedor y comprobar qué ocurre alrededor de ella.
Las distancias de paso, la apertura de los electrodomésticos, la posición de la mesa, la relación con el sofá y los recorridos cotidianos determinan si una isla mejora realmente la distribución o termina ocupando un espacio que la vivienda necesita para otras funciones.
Además de ampliar la superficie de trabajo y el almacenaje, una isla puede ayudar a organizar un espacio abierto y convertirse en el elemento de transición entre cocina, comedor y salón. Pero no todas las viviendas necesitan una isla ni todas pueden permitírsela.
Del plano a los espacios que habitamos
Una buena distribución establece la base de una vivienda, pero son los materiales, el mobiliario, la iluminación y los objetos que incorporamos después los que terminan dando carácter a cada ambiente.
En las visualizaciones de estos proyectos, las piezas de mobiliario y decoración no están únicamente para vestir las imágenes. También ayudan a comprobar proporciones, recorridos y la relación entre los distintos espacios.
Algunas de las piezas que has visto a lo largo de estas viviendas forman parte de la selección de Abitare Decoración.

Texto, planos de distribución y visualización de espacios, Abitare Decoración





